Mamá, quiero ser como Señorita Puri

Cuando abrí este blog allá por el lejano año de 2008 (cuánto ha llovido y he llorado desde entonces) lo hice con la única motivación de expresarme. Sentía que tenía cosas que contar y era una forma de canalizar toda esa marabunta de sensaciones, pensamientos absurdos y emociones que se agolpaban en mi garganta y pedían a gritos salir al exterior. En ningún momento pensé que alguien pudiera estar interesado en leer las tonterías de una persona normal y corriente que no tenía nada extraordinario que contar más allá de las pequeñas vicisitudes que le pueden ocurrir a una eterna estudiante de oposiciones. Sin embargo, tuve seguidores, fieles hasta cierto momento, que se fueron quedando por el camino, quizás porque perdieron el interés al tiempo que yo dejaba de escribir. Porque sí, lo reconozco, he tenido (y sigo teniendo) muy abandonado mi Recreo.

Mis batallas interiores dejaron paso a una etapa más sosegada fruto quizás de una cierta madurez, y cambié las oposiciones por otras “aficiones” menos estresantes como la fotografía que ha venido ocupando casi todo el tiempo y el espacio de este sitio en los dos últimos años.

No es que no tenga nada que contar, es que tampoco me quería repetir. Mi vida no es que haya cambiado mucho en estos ochos años, por desgracia, y hablar siempre de lo mismo me resultaba ya cansino. No es que quisiera aburrir al personal siempre con las mismas historias de desamor y frustraciones personales, es que la autoflagelación no me parecía ni siquiera sana para mi mente, bastante dispersa ya de por sí. Siempre he sido muy dramaqueen, pero tampoco era cuestión de abusar. Así que dejé a un lado mis tragicomedias para centrarme en cosas más alegres y distendidas. Como digo, tampoco esperaba que esto lo leyera nadie.

Todo esto viene a cuento porque acabo de terminar de leer “Te dejo es jódete al revés” de Señorita Puri. Reconozco que lo he leído más movida por la curiosidad que por sentir la imperiosa necesidad de leer el libro. Hace tiempo que sigo a Señorita Puri en Twitter y me llamaba la atención ver qué tal era el libro que hablaba de las experiencias personales de una cajera de supermercado que comenzó escribiendo un blog de la misma manera que empecé a escribir yo el mío: para expresarse después de una decepción amorosa. El blog de Puri no es más que un batiburrillo de frikadas varias vistas por internet donde intercala sus vivencias personales aderezadas con cierto tono irónico, bastante light a mi parecer, por cierto. Que alguien se fijara en su blog para proponerle escribir un libro me parece cuanto menos, un exceso. Siempre he pensado que hay gente que nace con estrella y otra estrellada. Desgraciadamente me cuento entre las del segundo grupo. Está claro que nunca llamará a mi puerta un agente literario queriendo publicar mis memorias, porque seamos realistas, las anécdotas de una eterna parada que va de fracaso personal en fracaso personal no son tan interesantes como las de una cajera a la que su marido le pone los cuernos. Donde va a parar!

 

Nefer literata frustrada.

 

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