Fotografías para poemas

En mi nueva andadura personal tengo un camino lleno de retos fotográficos, retos que por un lado me motivan muchísimo y me tienen todo el día con las neuronas en funcionamiento, pero que por otra parte me aterrorizan y en cierto modo, hasta llegan a paralizarme, haciendo que en mi mente se libre una continua batalla de ideas y miedos. 
Uno de esos retos viene de la mano del curso de fotografía al que estoy asistiendo y con el que espero dar un paso importante hacia mi futuro que de momento es tan incierto. Nos han propuesto ilustrar con imágenes el libro de poemas “Liturgia del olvido” de Pedro Enríquez, poeta, narrador y académico granadino al que tuve la suerte de conocer en persona hace algún tiempo en unos encuentros blogueros y con el que intercambié algunas impresiones sobre literatura. 
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Ponerle imágenes a la poesía en general no es fácil, y la poesía de Pedro Enríquez es bastante compleja, llena de metáforas e imágenes a veces un tanto surrealistas. Intentar expresar con una imagen lo que el autor nos transmite con palabras, es uno de los ejercicios de interpretación más complicados a los que alguien puede enfrentarse. Quizás el autor tenga una idea explícita de lo que ha querido transmitir, y yo puedo acertar o no con mis imágenes. Siempre he creído que la poesía es algo tan subjetivo como la pintura. Tiene miles de interpretaciones, según la lea cada persona puede transmitir una cosa u otra. 
Me merece mucho respeto este reto, porque no sé si acertaré o lograré captar lo que el autor ha querido transmitir con sus palabras. Porque no se trata  de buscar una fotografía que represente un poema, si no de encontrar la fotografía que sea el poema.
 
 
Nefer fotopoética.
 
 

 

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