De casualidades y destinos

¿Suerte? ¿Casualidad? ¿Destino?

No sé cuál de estas tres palabras sirve mejor para describir lo que me ha pasado estas semanas. Yo elegiría la de destino, pues creo firmemente en él y no creo que nada ocurra por casualidad. Todo entra dentro de un plan establecido con anterioridad, aunque al final seamos nosotros con nuestras acciones los que le demos sentido a ese azar siempre tan incierto.

¿Fue el destino o la casualidad el que quiso que alguien, navegando por twitter buscando cosas de Granada, diera con mi perfil y mis fotos? ¿Fue la suerte la que hizo que fuera mi perfil, y no otro, el que se cruzara en el camino de esta persona y le llamara la atención? Realmente no lo sé, y tampoco tiene tanta importancia lo que hizo que se fijara en mí. Lo realmente importante es lo que se ha derivado de todo ello.

Y volvemos a esas palabras que encabezan emails que por un lado te sorprenden y producen cierta incredulidad, y por otro te ilusionan: “Hola Cruz, casualmente he llegado a tu blog y me ha gustado cómo escribes y tus fotos. Me gustaría…”.

Y de ahí se desprende lo que jamás pensé que pudiera sucederme nunca desde que cogí mi cámara de fotos y apreté el disparador por primera vez. Que alguien se interesara por mis fotografías y quisiera comprarlas. Y no sólo comprarlas, sino hacerme un encargo especial. Y sentimientos encontrados me embargan desde entonces. Por un lado una gran alegría e ilusión; por otro, muchas dudas. ¿Por qué yo? ¿Seré capaz de afrontar un encargo de tal envergadura? Yo no soy profesional, y ni siquiera tengo el equipo adecuado para ello. La fotografía para mí no deja de ser una afición a la que le dedico demasiado poco tiempo, y hay cientos de fotógrafos profesionales que harían esas fotos mil veces mejor que yo, y sin embargo, no puedo dejar de sentir tanta satisfacción porque por primera vez en mi vida, algo de lo que hago, es bueno. Y encima me van a pagar por ello.

Y cómo agradecer a todas las personas que han estado ahí ayudándome en algo en lo que tengo absoluto desconocimiento, respondiendo con infinita paciencia mis emails, mis wasaps, preguntando una y otra vez lo mismo, y me han aconsejado. Gracias a Miguel Ángel Ordoñez (@gadium), Felipe Passolas (@felipepassolas), Domingo Cáceres (@domingocaceres) que han resuelto todas mis dudas en cuanto a impresión, presupuestos, edición.. pero sobre todo, gracias a Pedro Azaña, por ser el artífice de todo esto.

Porque he vendido mis primeras cuatro fotografías, y no puedo estar más contenta! 😀

 

Nefer fotógrafa.

 

 

 

Anuncios