Lo que fui en otra vida

En otra vida tuve que ser reina egipcia, hija de Bastet, la diosa gata, ¿no lo notas en mi andar sinuoso y elegante? Mi cuello largo y mi esbeltez se dibujan en el reflejo de mi sombra… sola me lamo las heridas.

En otra vida fui flor de loto arrastrada por la corriente del Nilo, delicada, mi fragilidad se rompe en la orilla donde el agua alimenta mis ilusiones hechos de tierra y barro.

Quizás fui una tragicomedia representada en los albores del tiempo. Aprendí a reír por cada lágrima que derramé y el público estalló en mil aplausos cuando me hice protagonista de la historia de mi vida.

Fui Matahari, espía de tus sueños, la que todo lo ve, la que todo lo sabe, nada se escapa a mi entender, cuidado con los pasos que das, estaré detrás acechando.

Luna llena en tardes de soles abrasadores, palabra escondida en tímidos susurros, el te quiero no dicho, el beso robado, la última caricia… todo eso fui en otra vida, de la que apenas aprendí a ser.