>La carrera del espárrago

>Huétor-Tájar. Siete y media de la tarde de un sábado bastante caluroso. Unas 500 personas (puede que muchas más) dispuestas en la línea de salida, zapatillas de deporte en los pies y dorsales pegados a las camisetas. Suena el disparo de salida y ahí van, los maratonianos que corren más por placer que por competir se lanzan a recorrer casi 10 kilómetros de carretera alrededor del pueblo.

Y entre ellos, el más nervioso de todos, Jose Antonio, el marido de mi amiga Paqui (mi ángel de la guarda), primerizo en esto de las maratones, acompañado de mis vecinos Uve y su mujer Mariángeles, unos expertos ya en estas lides, y sobresaliendo sorpresivamente la silueta del gran Jesús Lens, al que tanto tiempo llevaba sin ver (!qué alegrón!).


Paqui y yo de espectadoras, nerviosas, emocionadas y expectantes, cámara en mano para dejar constancia de la hazaña de Jose Antonio, que al final hizo un tiempo más que decente (47:12), que para estrenarse en esto de las maratones está más que bien. Llegó exultante, eufórico. Pisándole los talones llegó Jesús y un poco antes cruzó la meta mi vecino.

Una bolsa con una camiseta y un manojo de espárragos, como no podía ser de otra manera, entre otras cosillas de comer para reponer fuerzas, fueron el premio por darse el carrerón.

Al final nos aficionaremos todos a esto de las maratones y terminaremos corriendo, aunque yo prefiero las maratones fotográficas, todo sea dicho, se me da mejor que correr. ¡Qué buena tarde que pasamos!
Nefer de espectadora maratoniana

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