>Nadal gana, Federer llora

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Mientras escribo esto (ustedes lo leerán un día después), estoy viendo, más tranquilamente, la repetición del partido que ha enfrentado a Federer y Nadal en la final del Open de Australia y que Cuatro está emitiendo de nuevo… la ocasión lo merece, desde luego.


Me encantan los partidos de Nadal (eso ya lo saben, aunque últimamente me ponen excesivamente nerviosa), pero sobre todo me encantan las finales entre Federer y Nadal… tienen algo especial. Y desde la épica final de Wimbledon de julio del año pasado, no se habían vuelto a enfrentar en un Grand Slam.

Que Nadal le tiene perfectamente la medida tomada al suizo, no es nada nuevo, siempre lo digo; que Roger se desespera porque ve que no hay manera de traspasar el muro infranqueable que establece Rafa desde el fondo de la pista, devolviendo la bola una y otra vez, llegando a pelotas imposibles, haciendo auténticas “nadaladas” y consiguiendo puntos ganadores, haciendo magia con la raqueta, algo de lo que sólo es capaz de hacer Rafa cuando está frente a Federer, tampoco es un descubrimiento (es algo que también repito a menudo)… tanto, que hoy el número dos del mundo, ha terminado llorando ante la impotencia y la evidencia de que no puede con el que le arrebató el número uno. Un campeón nato como Nadal.

Ha sido emocionante cuando Federer ha lanzado la bola más allá de la línea de fondo y que le ha dado la victoria por primera vez a Nadal y por primera vez a un español en el Rod Laver Arena de Melbourne. Nadal sigue haciendo historia en nuestro tenis.

Pero más emocionante ha sido cuando Federer, en la entrega de trofeos, ha sido incapaz de articular palabra porque el llanto se lo ha impedido y Nadal ha levantado su copa y se ha ido a abrazar y consolar a su rival, después de dedicarle unas merecidas palabras de admiración y agradecimiento… bravo Nadal!

Pero Nadal no sólo ha logrado ganarle a Federer, sino que ha impedido que éste alcanzara el récord de 14 Grand Slam igualando así la marca de Pete Sampras, y en su pista favorita… de ahí esas lágrimas de impotencia y frustración.

Rafa sigue imparable, consiguiendo éxito tras éxito, batiendo todos los récords, manteniéndose como número uno, al menos hasta Roland Garros y aumentando su ventaja sobre sus perseguidores… haciendo lo que mejor sabe hacer, que es jugar al tenis de una forma espectacular, y haciéndome disfrutar de cada uno de sus partidos.

Sigue así, Rafa!

Nefer Nadala lo flipa con los partidos de Rafa.

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