>Cuaversos de Bitácora V

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Nota del autor: otra semana de cuaversos, y ya van 5. Esta semana tenía preparada una entrada bastante empalagosa, pero he decidido apartarla a última hora y dejar los subidones de azúcar para otra semana, y recuperar la primera poesía que colgué recién abierto el Recreo; una folletá que escribí en un día tonto, que espero, al menos, os haga pasar un buen rato. Porque hoy necesito reírme.

Érase que se era
Érase una vez una joven singular
sin duda la más bella y dulce del lugar

Se desposó con un joven valiente
que la proveía de lecho y comida caliente

En la noche de bodas el marido quedó petrificado
ante el panorama que se abría a su lado

– ¿Por qué no me posees mi joven esposo?
¿Acaso no te atrae mi bosque frondoso?

-Querida esposa te explico mi turbación
Pues no es más que soy maricón

La joven esposa gritó aliviada
Pues resultó que ella era lesbiana

Amigablemente quedaron separados
Ella con su novia y él con su amado

Lo celebraron comiendo los cuatro perdices
Y durante mucho tiempo fueron felices.

Y colorín colorado
Este cuento se ha acabado.

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