>Liblogs II: "Bomarzo"

>No, Vicino Orsini, duque de Bomarzo, príncipe del Renacimiento.

Éste no era el momento. No era el momento de encontrarnos.

Me acerqué a tí con cierto recelo, pues no me despertabas la más mínima confianza. Quizás el fallo fue mío al no confiar en tí plenamente. Pero no pude hacerlo, pues desde el primer momento en que me sumergí en tu historia te odié.

Odié tu arrogancia, tu soberbia, tu cinismo, tu maldad; detesté tus complejos, tus miedos, tus inseguridades que hice mías y tanto me molestaron. No soportaba cada vez que te acercabas a mí con ese balanceo que mostrabas cuando andabas producido por ese defecto en tu espalda que tratabas de disimular a toda costa.

Me pareciste un ser despreciable, ruin, malévolo, supersticioso, un ser que no era capaz de guardar bajo esa capa gibosa, ni un atisbo de humanidad; eras detestable… te sentía muerto por dentro.

Te rechacé hasta en dos ocasiones, quise alejarte de mí, pues lo último que necesitaba en mi vida era encontrarme a alguien como tú, pero en dos ocasiones volví a tí porque por momentos me hiciste sentir compasión y albergar en mí la esperanza de descubrir en algún momento a una persona diferente. No fue así.

Aguanté hasta tu matrimonio; tonta de mí, confié en que la bella de Julia Farnese te haría cambiar, pero ese rayo de esperanza se fue apagando a medida que seguía descubriendo tu historia y me daba cuenta de que teníamos en común más de lo que podía imaginar.

No pude soportarlo más y cerré las páginas de tu libro; me negaba a seguir conociendo tu historia, a descubrir esa imortalidad que buscabas y que al mismo tiempo tanto anhelaba para mí, no quería formar parte de tu vida ni que invadieras la mía.

Pero hace unos días he vuelto a saber de tí, de tu historia; he leído sobre tí, me han hablado de tí y tengo que reconocer que se ha despertado en mí de nuevo la curiosidad.

No, Orsini, éste no era el momento de encontrarnos… quizás lo sea mañana.

Nefer bomarza
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