>Se busca…

>Lunes otra vez. Lo que quiere decir que ya ha pasado otro fin de semana en el que no he hecho absolutamente nada de provecho. Viernes, sábado y domingo con la misma rutina: de la cama al sillón, del sillón a la silla, de la silla al sofá y del sofá a la cama. No puede ser. En la flor de la vida y aburriéndome de esta manera.

Y sin trabajo y con amigos que me pegan los plantones de dos en dos, está claro. Necesito un novio. Un churry que le baile el mambo a este saco de huesos serranos.

Claro que una no se conforma con cualquier cosa.

Yo quiero un tío alto (poco más alto que yo, tampoco un Pau Gasol que me desencaje las cervicales cada vez que quiera darle un morreo), moreno (los rubitos de ojos claros abstenerse), ni gordo ni flaco (o sea, ni con lorza en las partes medias de su cuerpo torero, pero tampoco con una tableta de chocolate más dura que una tabla de planchar, una cosa normalita), sin alopecia (o por lo menos que no sea inminente), que sea guapo y, ni grande ni pequeña, pero que la sepa utilizar con arte; que sea divertido pero no un payaso, que me haga reír, pero sobre todo que se ría conmigo, que comparta mis aficiones pero que tenga sus gustos propios para poder dividir espacios, que respete mi indepedencia y mi espacio, que sea atento, cariñoso, decidido, detallista, inteligente, sociable, y ocurrente; que sea un manitas y apañao (entiéndase por “apañao” que colabore con las tareas del hogar).

Importante: que no quiera tener niños (más que nada para evitar un conflicto de intereses, porque yo no traigo el instinto maternal puesto de serie) pero que le gusten lo suficiente como para aguantar a los sobris un fin de semana, y que no le gusten los animales (por los que siento auténtico pánico, y pa bichos los de mi casa); que le guste viajar y que sea un cocinitas.

Importante también la profesión: preferentemente profesores de Lengua y Literatura o Arte, o cualquier profesión relacionada con el mundo de las letras. Que esté comprometido con la sociedad y recicle. Que no le guste el “furgol” pero sí el tenis, que sea organizado, limpio y aseado, que se lleve bien con la suegra, que me escuche, comprenda y sorprenda, que aguante mis cambios de humor con estoica paciencia y entienda cuando me baje la regla y siempre me vea guapa.

Que no fume ni beba (superimportante, no soporto a un tío apestando a humo o alcohol), que tenga carnet de conducir y un buen coche y que esté siempre a mi disposición (sobre todo porque yo de momento no tengo, pa que me lleve y me traiga), le guste arriesgarse, experimentar y probar cosas nuevas (pero siempre conmigo), que los tenga bien puestos y que sea valiente y lanzado (por si me tiene que salvar de algún peligro), que sea crítico, que no milite en ningún partido pero que tenga sus ideas claras, que sea sensible pero sin caer en la mojigatería, que sea un “pecholobo”, nada de metrosexuales que tengan en el cuerpo menos pelos que yo, que le guste ir a la última sin ser el último, que le guste leer, el cine, la música (sobre todo MJ) y el teatro (para poder asistir a acontecimientos eventuales); que sea buena persona, que sea celosillo (en su justa media), que sea capaz de hacer locuras por mí, que ponga la luna a mis pies; que sea puntual, organizado, ordenado y comunicativo, que sea sincero, que sea fiel y lo más importante de todo: que me quiera a mí y a nadie más que a mí.

Ya sé que es muy difícil encontrar un tipo que se adecúe a las características exigidas. Pero claro, una ya va teniendo una edad y como espere un poco más a que aparezca el príncipe azul en su blanco corcel al trote, el arroz se va pasando (porque se pasa, por muy arroz “Brillante” que sea).

Pero claro, hay un problema, y es que yo ya no soy una adolescente que se ponga a tontear con el primer pavo que llegue haciéndome ojitos. Una ya va exigiendo mercancía de calidad, y con la edad que vamos acumulando sobre mis, cada vez más, jorobadas espaldas, está harto complicado el encontrar género asequible, porque los chatis de mi edad o están casados o comprometidos a punto de, o son gays, (qué sólo sirven para ser tu mejor “amiga”, ir de compras contigo y hablar de sexo sin tapujos), y los que quedan solteros, o son curas (pero estos entrarían en el grupo de casados, pues están casados con dios), o son unos frikis (que por eso están solteros, así que a esos mejor de lejos) o están divorciados (y estos ya están escarmentados, y dudo yo mucho que quieran comprometerse con otra relación, que para eso están divorciados).

Y claro, como una es una ilusa que siempre termina pillándose por aquellos especímenes que tienen por costumbre romperte el corazón, me da que esta que escribe, suscribe y a ratos se enamora, se queda más sola que la una y dispuesta para vestir santos.

Nefer pensando en buscarse un chati que le alegre la vida (¿alguien que reúna algunas de las características mencionadas?… ¿nadie?… ).

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