>Paranoia

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Anoche soñé.
Nadé para poder volar manteniendo la respiración.
Los árboles verdes se tornaron de color naranja. El ocaso amanecía radiante otra noche más para fundirse con mi estrella que alumbraba tu luna.
Mis brazos se volvieron pesados y pude volar ligera como una pluma, hasta alcanzar el cielo para atravesar los abismos del infierno.
Para poder verte tuve que cerrar los ojos y gritar muy hondo. El sonido de tu voz se ahogaba en mis silencios.
Quise morirme de amor y amar hasta morir pero la sombra del dolor planeaba sobre mi cabeza. Intenté recordar lo que ya olvidé y olvidé lo que ya recordaba.
Me senté a esperar lo que nunca iba a llegar y llegó lo que no esperaba que fuera a ocurrir.
Me hiciste perder lo que tú ya habías ganado.
Sentí caer despacio mientras me elevaba rauda a atrapar tus pensamientos.
Tus ojos me escucharon, tus oídos me miraron, tus manos me besaron y tus labios me acariciaron.
Escribí mis sentimientos en la arena y mandaste mil mensajes en una botella por si al terminar el día, la noche me traía tu fuego grabado en piedra.
El mar se secó y el desierto se llenó de vida.
Mentí para ganar y perdí la verdad.
Hicimos la guerra para vencer al amor.
Las horas pasaban y los minutos se quedaban, te atrapé en mi tela de araña pero escapaste a mis deseos.
En un mar de gente, me quedé sola… con mi paranoia.

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