>Un día…

>Un día como otro cualquiera. Sin ningún aliciente. Rutina. Monotonía.

De repente, el móvil suena. Un mensaje. Novedad. No es normal.

Sólo 4 palabras: “Podré verte esta noche”. Agitación. Alegría. Nervios.

Respondo: “Nos vemos donde siempre”.

Anhelo el encuentro. Horas lentas. Minutos eternos.

Por fin! el ansiado momento.

Salgo a la calle. Pasos acelerados. Espera impaciente.

Más nervios.

A lo lejos su figura. Se acerca. Mi pulso se acelera.

Está enfrente de mí. Miradas. Sonrisas.

Un abrazo largo y profundo. Corazón desbocado. No tengo control sobre mí.

El día vuelve a tener sentido…

Ha merecido la pena levantarse hoy.

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